La eficaz técnica anti-estrés más barata del mundo

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Hay un claro vínculo entre el estrés crónico y la salud intestinal. La exposición continua a situaciones de estrés puede cambiar la composición de tu flora intestinal, afectar a tu digestión y conducir a condiciones como la proliferación de la Cándida. Al reducir los niveles de estrés, no sólo puedes aumentar tu inmunidad y reducir la posibilidad de proliferación de la Cándida, sino también evitar una serie de otros problemas de salud relacionados con el estrés.

Estudios recientes realizados en Japón han demostrado que la reducción de la presión arterial, la lucha contra la depresión y la prevención de enfermedades relacionadas con el estrés pueden solucionarse de forma tan simple como dándose un paseo por el bosque. De hecho, los japoneses consideran Shinrin-yoku, o el “baño de bosque”, una medicina preventiva. Y no se trata de salir y perderse en la jungla. Es mucho más simple que eso. Se trata de pasar un rato en la naturaleza, disfrutando de los árboles y disfrutando de la naturaleza a través de todos los sentidos. Japón cuenta con 48 “senderos de terapia” oficiales, y tiene la intención de instalar varios más.

Hay una serie de estudios psicológicos que apoyan la idea de que pasar tiempo en la naturaleza alivia el estrés y los síntomas relacionados con el estrés. Se ha demostrado que estar en la naturaleza sirve para mejorar la cognición, aliviar la depresión y la ansiedad, y aumentar la empatía. Esta información coincide con nuevas pruebas de que estamos experimentando la naturaleza cada vez menos cada año en nuestra sociedad occidental.

En 2008, vivían más personas en áreas urbanas que fuera de ellas. Durante la última década o dos, el traslado a los suburbios se ha incrementado geométricamente. Hay que sumar a esto el hecho de que muchos de nosotros pasamos 8 horas o más cada día mirando las pantallas electrónicas. Alan Logan, un médico naturópata, cree que a medida que la era digital se intensifica, los ciudadanos son cada vez más agresivos, menos capaces de concentrarse, más deprimidos y más gordos. Atribuye esto a la cantidad de tiempo dedicado a las interfaces electrónicas. Incluso durante el ejercicio al aire libre, estamos siempre unidos a la tecnología. Traemos nuestros teléfonos, nuestros cronómetros y nuestra música.

Para beneficiarse de la naturaleza, tienes que desconectar de todo lo demás y centrarte en lo que tienes delante de ti. De hecho, la investigación muestra que si estás distraído por un dispositivo electrónico mientras caminas, puede estar más irritable que aquellos que disfrutan más de la naturaleza.

Yoshifumi Miyazaki, un antropólogo y subdirector fisiológica del Centro de la Universidad de Chiba de Medio Ambiente, Salud y Ciencias del Campo, ha llevado a cabo experimentos con más de 600 participantes en la investigación y ha encontrado que pasear por el bosque, cuando se compara con paseos urbanos, produce una disminución de la hormona del estrés cortisol de un poco más del 12 por ciento.

En Escocia, un estudio publicado en la revista Landscape and Urban Planning ha encontrado que aquellos que viven en áreas donde había pocos parques, bosques y otras áreas naturales tenían niveles más altos de cortisol.

En un estudio de 2011, 128 corredores universitarios realizaron mejores tiempos cuando estaban rodeados de campo. Experimentaron menos fatiga y una sensación de fortalecimiento.

Alentados por estos resultados, otros países están siguiendo ese ejemplo. Corea del Sur está invirtiendo dinero en un nuevo «Centro de Terapia Basado en el Bosque» y Finlandia realiza sus propios estudios. Incluso en los EE.UU., los resultados de un estudio piloto en la Universidad de Kansas y la Universidad de Utah demuestran que tres días de senderismo y acampada en el desierto mejoraron las puntuaciones de creatividad en un 50 por ciento. Sin embargo, esto no es una idea nueva. Ya en la década de 1970, investigadores de la Universidad de Michigan se dieron cuenta de que las cosas simples eran más propensas a aliviarnos de nuestro estrés. Por ejemplo, mirar la lluvia, una puesta de sol o una mariposa. Sorprendentemente, estos beneficios se derivan incluso de mirar imágenes de zonas verdes en un laboratorio.

¿Pero duran estos beneficios? En un estudio realizado en Tokio en 2005 y 2006, las células inmunes naturales que le indican a las células víricas y tumorales que se autodestruyan (llamadas células NK) se incrementaron en un 40 por ciento entre los hombres de negocios que caminaban por el bosque durante 3 días a la semana. Meses más tarde, su recuento de células NK estaba todavía presente en un 15 por ciento más alto que cuando comenzaron. Las excursiones en entorno urbano no mostraron ningún efecto sobre los niveles de NK.

¿Qué podría ser responsable de esto? Es posible que simplemente los aceites aromáticos de los árboles nos afecten de una manera positiva. Los sujetos de prueba mostraron que las personas encerradas en una habitación de hotel con vapores de un humidificador que despedían olor a ciprés Hinoki mostraron un aumento del 20 por ciento en sus niveles de NK.

En vista de ello, las vacaciones y los fines de semana pueden verse no sólo como un descanso del estrés, sino como retiros medicinales. Trata de ir a lugares donde hay árboles y que se encuentren cerca del agua para el máximo beneficio. La jardinería puede producir un efecto similar. No se necesita una gran cantidad de tiempo al aire libre tampoco. Algunas investigaciones muestran que sólo 5 minutos cada día puede ser beneficioso. Tómate todo el tiempo que necesites en la naturaleza, podría tener beneficios para tu salud digestiva, tus niveles de energía, tu sistema inmunitario y mucho más.

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