¿Tus emociones te hacen sentir enfermo?

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Las emociones son los estados de ánimo que experimentamos a lo largo de nuestra vida que vienen acompañadas de una reacción subjetiva. Cada persona, experimenta las emociones de forma particular. Y cada sentimiento que le produzca esta emoción depende de experiencias anteriores y del aprendizaje que haya obtenido.

Todas las personas nacemos con características diferentes y especiales, y nuestras reacciones ante algunas situaciones no son iguales a las que podría provocar a otra persona. No todo el mundo vive una emoción del mismo modo.

La medicina moderna ha creído desde hace mucho tiempo que cualquier enfermedad psicológica se puede relacionar con una causa física correspondiente. Todas las emociones que tengamos negativas pueden influir en nuestro comportamiento y hacer que enfermemos.

Es por esto que nuestra capacidad para poder abordar efectivamente los problemas disminuye. Muchas personas que padecen dichas enfermedades, las pueden solventar siempre y cuando tengan la ayuda de algún experto en este tipo de problemas.

Sin embargo, el problema de la medicina moderna es que muchos de estos expertos creen que la mejor solución para resolver cualquier tipo de enfermedad que puedan tener son los antibióticos, que son cada vez más potentes, productos farmacéuticos, que combaten los trastornos psiquiátricos y los procedimientos invasivos que lo que hacen es intentar compensar la falta de hábitos de vida saludable.

Todos estos factores, hace que en muchas ocasiones, la resolución del problema no sea efectiva al cien por cien. Esto no quiere decir que la medicina moderna no sirva para nada, sino que quizás esta forma de interactuar con las personas no sea la más correcta, porque hacen que éstas dependan de factores externos para mejorar y no les ayudan a combatir los problemas ellos mismos.

Estos fármacos y otras soluciones que dan los expertos, tienen como objetivo principal que el bienestar que se quiere conseguir sea simple y rápido. Esto es lo que hace que muchas personas no lleguen a «curarse» (aunque la palabra «curarse» no sea la más correcta)  del todo por tener que depender de éstas.

Una desequilibrio mental y uno físico normalmente están relacionados. Una problema físico puede ser tratado debidamente con medicamentos naturales para estimular al cuerpo para que se auro-repare. Por otro lado, la enfermedad mental no se puede curar con fármacos debido a que es una forma de pensar que no cambia a no ser que una tercera persona te ayude a hacerlo.

Ciertas emociones, tienen efectos determinados que son perjudiciales para nuestra salud. Esto es debido a que las emociones son energía que inundan el cuerpo. Al igual que otras formas de energía como la luz o el sonido, cada emoción tiene su propia frecuencia única.

Las emociones tales como el miedo, la vergüenza o la ira tienen frecuencias muy bajas lo que hace que esto pueda infligir malestar y desequilibrio. A su vez, emociones como el amor o la alegría, que tienen frecuencias más altas, provocan el efecto contrario.

Cada frecuencia hace que liberemos sustancias químicas que están vinculadas a estados físicos. Según cuál sea la emoción que sintamos en ese momento, tendremos malestar o bienestar físico, que nos provoca ésta.

La felicidad, la alegría y la risa liberan endorfinas que hacen que tengamos mejor estado de ánimo, que nos relajemos e incluso nos reduce los dolores. Por otra parte, la ansiedad, el miedo o la vergüenza liberan cortisol y adrenalina que hacen que ese estado de ánimo disminuya y el efecto sea totalmente el contrario.

Además, cada parte del cuerpo está vinculada a una emoción. Como por ejemplo, los problemas de los oídos llega del miedo al mundo y la necesidad de liberarse y marcharse a otro lugar para estar tranquilo.

Otros problemas como los del cuello o la columna vertebral están vinculados con la inseguridad. O los problemas en los brazos y manos con la soledad o el rechazo de una persona hacia nosotros.

Por esto mismo, las emociones negativas hacen que nuestra salud vaya empeorando y pueda ser un causante directo de la misma. Por ello, hay que estar bien atentos e intentar evitarlas en la medida de lo posible.

Para poder solucionar los problemas emocionales, hay que tener en cuenta, en primer lugar, que es muy difícil hacer frente a ellos si no se cambia la manera de pensar. No se trata de cambiar la forma de ser de una persona, sino la opinión que tiene acerca de lo que cree y, por tanto, de lo que le hace sentir.

A partir de este primer paso, el del cambio de pensamiento (también puedes llamarlo auto-sugestión) acerca de lo que se piensa, es cuando comienza el proceso de curación. Para ello, se pueden hacer muchas prácticas como, por ejemplo, la de meditación.

La meditación es una forma muy efectiva de tranquilizarse. Consiste en respirar lenta, profunda y conscientemente, prestando atención a todas las áreas del cuerpo que están provocando problemas.

Esto también le ayudará a relajarse en un momento de tensión. Además, ayuda a escuchar nuestro cuerpo y a aprender a expresar las emociones de forma libre y clara. La meditación nos beneficia haciendo que nos sintamos mucho más felices y ligeros.

Particularmente uso algo que llaman sonidos binaurales, lo llaman la Meditación del Futuro. Me ha resultado una gran solución. Si quieres más información puedes obtenerla en el AQUÍ 

Para nuestra salud mental y física, es fundamental que tengamos en cuenta todos estos aspectos que hemos mencionado, pues que nos encontremos bien emocionalmente hace que nos sintamos bien en general. Y esto, además de ser beneficioso para nosotros, también lo será para los que están a tu alrededor.

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